miércoles, 19 de enero de 2011

Ojos desconocidos

Capitulo 3
Explicaciones
-Bueno Diego quisiera que me explicaras desde el principio; conteste lo más amable que pude ser en esos momentos.
-¿Acaso no le quedo clara la carta del señor Peter? Me contesto él.
- ¿Cómo quiere que le crea a un extraño, con una carta de quien dice ser mi padre, que resulta ser mi difunto jefe? Es de locos creérselo.
-Creo que no le queda otra alternativa, más que confiar de ahora en adelante en mi señorita Helen.
-¡Si cómo no! Conteste con una rabia que me iba a hacer explotar. Esto parece una broma de muy mal gusto. Yo solo era la contadora del señor Fred… y resulta que ahora soy su hija… ¿sabe? por años estuve buscando a mi padre, y ahora llega de esta manera tan absurda en mi vida…
-Ja ja ja  rio él. No sabía que el señor Peter tuviera una hija tan melodramática. Volvió a reír
-¡salga de mi casa ahora mismo! Grite furiosa.
El joven se paro del sillón, yo lo seguí para abrirle la puerta, en ese momento cuando Diego puso un pie fuera de casa se dio la vuelta rápidamente, antes de que yo pudiera reaccionar, me tiro al piso dándome un fuerte porrazo en la cabeza, quise gritar, pero el se agacho y me tapó la boca con una mano mientras que con la otra sacaba una pistola y se ponía en posición de defensa. L a habitación estaba en silencio, y yo estaba tendida en el piso con el dolor del porrazo en mi cabeza y las lagrimas que me cegaban. Quise  golpearlo pero antes de hacer cualquier acción pude ver como un diminuto punto rojo estaba apuntando donde se encontraba la pierna de Diego.
-¡Cuidado!  Grite en cuanto se descuido de mí en un breve segundo.
Pude ver justo cuando Diego saco su pierna antes de que comenzara la lluvia de balazos  sobre mi casa, rompiendo todos los cristales y jarrones que habían sobre os muebles. Diego me saco a gachas del lugar, intentando esconderme de la balacera, mientras el comenzaba a disparar en dirección hacia el exterior de la casa. En un intento desesperado por escapar abrí la puerta del fondo de la casa y coger el auto.
Diego me tomo del brazo, y me dijo: vaya con cuidado al coche negro detrás de los arboles, yo estaré allí. No se le ocurra irse sin mi ¿entiende?
-SÍ. Respondí entre jadeos 
Salí disparada hacia el coche negro y entre en él. Intente encontrar las llaves, pero no estaban. Pegue un grito espeluznante cuando alguien toco el vidrio del copiloto, pero era Diego, que decía que le abriera la puerta. Le abrí la puerta inmediatamente corriéndome hacia el lado del copiloto, mientras el encendía el coche.
-¿ahora me cree?  . Dijo riéndose.

2 comentarios:

  1. Bueno,aqui va otro capítulo ojala que ya esta historia ya les este gustando!!!

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  2. Muy bueno los capitulos son emocionantes :o eso me gusta XD :) te quiero mucho vale que la ardilla asesina te acompañe XD ajhsjahsjahsja :)

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