sábado, 12 de mayo de 2012

El patio de los deprimidos


Capítulo 08

El comienzo de las explicaciones
No alcanzamos a dormir  media hora cuando se escucharon los pasos cercanos de nuestros padres acercándose al auto. Me separé del brazo de Andrés y lo moví un poco para que se despertara. Alcance el seguro de la puerta para abrir el paso a mi padre. Éste al entrar abrió  el seguro de los demás con el mando.
Todos fueron entrando el caliente vehículo librándose de la tormentosa lluvia. Cuando mi madre entró su mirada se fue directo a mi persona y vio mi terrible apariencia.
-¡Por Dios hija, estas manchada de sangre!.
-No es nada mamá, me cambio en llegar a casa.- contesté.
-Cuento con eso.- observó.
Andrés volvió a acomodarse en el asiento para que yo me sentara arriba de él y así pudieran caer sus padres. Estos estaban tiritando de frio. Mi padre encendió la marcha del auto y nos alejamos de la comisaria. Quería preguntarles que había pasado, pero preferí hacerlo cuando llegáramos a casa.
Primero fuimos a dejar a su  casa a Andy y su familia.  Al llegar al lugar todos nos bajamos del auto y nos comenzamos a despedir de ellos en la entrada de su casa. La señora Inés pedía que nos quedáramos, pero mi padre le decía  con mucha amabilidad que no era necesario.
Andy y yo nos abrazamos fuertemente y no alcanzamos a darnos un beso de despedida ya que mis padres estaban presentes. Le devolví la chaqueta y le di un ligero apretón de manos antes de alejarme del lugar con mis padres delante de mí.
Nos  subimos al auto, esta vez con rumo a nuestra casa. La verdad es que aún no quería entrar allí, pero era inevitable. Me acurruqué en el asiento, pensando en mi hermana.
-Sofy, no debiste decirle a Inés que nos marchábamos.- dijo mi padre de repente.
Sorprendida comenté-¿Por qué? Después de todo lo sabrán. Y se supone que son nuestros amigos, sería muy feo que…
-Cometiste un error. Se suponía que era un secreto Sofy,  ¡era obvio! ¡No había que decirles nada hasta que estuviéramos allá!.- dijo enfurecido mi padre.
-¡Pues yo no sabía!- Me excuse.-¡Yo no se nada! ¡No me dicen nada! ¿Y saben? ¡Es muy frustrante e injusto! ¡¿Estamos huyendo papá?! ¡Vamos dímelo!- Todas las preguntas que se me habían formulado en la cabeza comenzaron a salir una tras otra, amontonadas, era mucha la rabia contenida con la reciente situación y no quería que esto se quedara así como así.
-Cállense ambos quieren- dijo mi madre de repente en un tono muy pausado con la mirada perdida hacia Dios sabe dónde.- Sofy estate lista para partir mañana en el primer vuelo a Santiago. Ten listas tus maletas.
Las palabras de mi madre me cayeron como un balde de agua fría. ¿Mañana? ¡Partir mañana! ¡¿Qué dice?! ¡Se volvió loca! Y… y… ¡Claudia!
-¿Cómo que mañana? Per…pero... y ¿Claudia? ¿Qué pasa con ella? ¡No podemos dejarla! ¡No! Mamá no…
-Ya está decidido. Mañana me iré contigo en el avión a Santiago. Tu padre se quedará con tu hermana hasta que ella se recupere. Luego ellos se reunirán con nosotros allá.
-Pero… ¡pero qué rayos!  ¡¿Aún así  con esto se quieren ir?! ¡Ustedes están locos! ¡Locos los dos!.
-¡No nos faltes el respeto!.- grito mi padre de repente. ¡¿Crees acaso que esto es fácil para nosotros?! ¡No tienes ni idea sofy! ¡Ni idea!
-la tendría si me dijeran que pasa…
-Lo sabrás en otra ocasión.-dijo mi padre cortante.
Me acurruque de rodillas en el asiento trasero. Sollozando. Unas tibias lágrimas  resbalaban por mi cara, hasta llegar frías al mentón.         Todo esto era tan injusto, sin explicaciones y solo reglas que había que acatar. Todo tan repentino y una completa locura.
Pasaron unos minutos y decidí que esto no se podía quedar así. Tenía que intentarlo nuevamente. Lograr que mis padres por lo menos me explicaran un punto de la situación, porque eso de que “lo sabrás en otra ocasión” no me lo creo ni en broma.  Lo intentaría una vez más.  Así que me trague mí herido orgullo y comencé a hablar.
-Papá… mira, lo siento. Pero por favor… intenta entenderme. Tienes que decírmelo. Sabes que de algún modo lo sabré. Pero preferiría entérame por ustedes que de terceros. Tengo derecho a saber lo que pasa. Porque tuvimos que cambiar nuestra vida tan así… de repentino… por favor  papá. Si es grave no se lo diré a nadie ¡lo prometo!
-Díselo Miguel.- Dijo repentinamente mi madre.
-Pero Lizzy…-Dijo mi padre sorprendido.
-Lo sabrá de todos modos-Dijo calmada. Luego se giro en su asiento para verme y me lanzo una seria mirada.- Sofy es necesario que sepas que lo que se diga aquí está en estricto secreto. No puede salir de este auto nada de lo que te digamos. Es muy complicado y peligroso, y no queremos experimentar más situaciones  terribles parecidas a la de hoy ¿de acuerdo? ¿Guardaras el secreto? ¿Prometes no hacer nada imprudente?
Al principio no podía creer que lo había logrado y que por fin me explicarían todo. Asentí rápidamente. Los ojos de mi madre me estudiaban para saber si decía la verdad. Creo que se convenció porque dio un largo suspiro y  se giro nuevamente en su asiento para mirar esta vez hacia la ventana. Así comenzó su relato.
-Sofy primeramente me gustaría contarte sobre mi trabajo.- dijo.
-¿tu trabajo? Dije en son de sorpresa. ¿Qué tiene eso que ver?
- Sabes que trabajo junto al padre de Andrés, en las oficinas encargadas de los permisos de embarcaciones. – Yo asentí.
-Bueno, ese ha sido mi trabajo últimamente. Pero eso no es de verdad para lo que estudié y me desempeñe en varios años. Yo trabajaba en el campo de la biología  sofy.
-¿y eso que tiene que ver?
-Tiene que ver con que por años me he especializado en otro trabajo muy distinto al que has visto estos dos últimos meses.
-Pero antes de trabajar en las embarcaciones  tu me decías que trabajabas como profesora..-comenté.
-Si así era. Pero era un horario compartido.
-¿Cómo es eso?
Déjame contarte toda la historia entera y no a pedazos por favor, ¿ok?
-ok.
-Cuando tenía 21 años comencé a estudiar en la universidad. Me gradué a los 27 como bióloga con una especialidad en la microbiología.  Trabajé durante tres años por aquella universidad. Mi trabajo consistía junto al de mi equipo, investigar ciertos microorganismos para fines médicos.
-Así que eres una verdadera científica. Vaya… ¿Y me vengo a enterar de esto recién porque…?
-Era necesario. Ya sabrás por qué. Mi equipo y yo no estábamos dando muchos frutos con las investigaciones y la universidad nos comenzaba a exigir. Así que abandonamos nuestro proyecto y accedimos a tratar con uno nuevo que venía de una empresa extranjera. Se trataba de una investigación que podía ser factible para el descubrimiento  de una cura contra el cáncer
-Comenzamos las investigaciones con respecto a cierta bacteria encontrada en los residuos de una fábrica perteneciente a una empresa nacional. Esta bacteria si bien no era una cura para el cáncer fue un descubrimiento que a la empresa le agrado. Una vez que tuvimos listo el informe se lo mandamos a ellos y quedaron conformes con el trabajo olvidándose del motivo inicial de nuestra investigación.
-El trabajo se terminó  y con esto vino una ganancia monetaria.
-¿Y qué paso después?
-En un 5 meses  mi equipo y yo no supimos nada de tal agencia. Me case y las tuve a ti y a tu hermana. Todo siguió con normalidad.  Mi equipo descubrió más características de tal bacteria y quisimos iniciar una investigación por nuestra cuenta.  Y la universidad nos apoyo. Con el tiempo descubrimos que tal bacteria podría tener consecuencias fatales si se le manipulaba en un medio de calor por lo que llamamos a la empresa que nos había contratado para avisarles lo ocurrido. La empresa respondió que no nos preocupáramos y que se harían cargo del asunto, pero no quedamos muy convencidos.
- A las semanas después nos enteramos  de una nueva enfermedad que provocaba un cáncer que actuaba de manera muy rápida y que estaba afectando a la parte sur de áfrica, y que los científicos  investigaban la participación de nuestra bacteria en todo el asunto.
-Mi equipo  y yo comenzamos a temer  y pusimos a disposición de los médicos nuestros recientes descubrimientos para ayudar a encontrar una cura. A un mes de le  “epidemia” la cura se hayo y la vacuna fue distribuida. Nombramos a la empresa a la que le habíamos entregado los resultados y fue formalizada. De ahí que nunca supimos nada más.
-Bueno… déjame decirte que esto que me has contado parece bastante de película.
-También lo creí así. Pero luego empezaron nuevas complicaciones.  Una tarde llegue a abrir el laboratorio y encontré todos los archivos revueltos  y nuestras muestras rotas. Llame enseguida a la administración y estos a carabineros y PDI y así comenzó  una búsqueda en cámaras de seguridad entre otras cosas. Descubrimos que todos los archivos estaban menos el de la bacteria que habíamos descubierto. Nos asustamos pero la universidad nos garantizo la lo tenían ellos ya que amenazaba la integridad de las personas. Con esto hubo una especie de relajo y con el archivo seguro ya que los que se metieron en el laboratorio no lo habían encontrado todo siguió normal pero con medidas de seguridad.
-Bueno eso pareciera ser el final de la historia, pero como aun no encuentro la relación entre lo que nos pasa asumo que no es el final ¿cierto?
-Sofy… deje de trabajar para la universidad de hace 10 años. Tú solo tenías siete cuando nos vinimos a vivir a puerto Montt.  Tu padre decidió trabajar él solamente así que me gane u trabajo como  profesora en una escuela pequeña y después dando permiso a las embarcaciones que es la historia que tú conoces.
-Entonces nunca supe antes de los 6 en que trabajabas.
-Si. Tu creías que era doctora y yo no te iba a meter en líos de biología a esa edad. Pero ese no es el punto.
Sentí que mi padre por algún motivo aceleraba más el auto. Quizás ya faltaba poco para llegar a casa.
-Hace poco a tu padre y a mí nos llego la noticia que dos de mis compañeros de equipo habían fallecido en raras condiciones. Ambos envenenados en un restaurant de Santiago. Y más tarde una amiga mía también falleció de la misma forma.
Se me hizo un nudo en el estómago. Un temor comenzaba a formarse en mi carcomiéndome  de a poco los huesos.
-Mamá…
-Si sofy. Yo también lo creo. Nos están buscando. Buscan esto: Y acto seguido mi madre saco de su cartera un diminuto pendrive rojo. Ese es el archivo. Saque una copia hace años  lo llevo conmigo a donde sea. Ellos no saben que yo lo tengo pero lo buscaran. ¿Entiendes ahora sofy porque no te lo dije antes? A tu edad ningún secreto se puede guardar. Si esto llegara a perderse no se qué cosas peores pasarían. Y lo que paso con Claudia significa que ya nos encontraron.
Mis manos comenzaron a temblar y sentí como se me erizaba la piel. Claro que entendía. Por fin todo había sido revelado. Y estábamos en serios problemas.
-Además eso no es todo. Dijo mi padre.
Mis ojos se abrieron como platos en respuesta a la sorpresa: ¿Hay más? Dije temblando.
-No somos los únicos en problemas. La familia de Andy también. Ya que Javier también trabajaba con tu madre.
Ahora si fue suficiente. Un colapso cerebral. Y sentí como caí recostada desmayada en el asiento del auto.

2 comentarios:

  1. nuevooooooooo capitulo.... si se! me demore i am sorry!! espero que les guste :D

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  2. WOW! que suspenso! ¡QUÉ INTRIGA! genial el capi (Y)
    Consuelo

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