miércoles, 5 de enero de 2011

Capitulo 1

La sorpresa.
No tenía idea de que hacer. Este  día no lo había planeado para nada. ¿Quien planea un funeral? Eran las 9:30 de la mañana y mi ropa fúnebre estaba tendida en la silla cerca del escritorio. Me desperté a regañadientes y me desperece  mientras me iba directamente a la ventana. El día estaba precioso nada acorde con la atmosfera que se me avecinaba. Me fui a bañar sacando todas las impurezas posibles  y me vestí rápidamente con mis pantalones de tela negro y una blusa del mismo color, por lo menos estaba formal. Baje las escaleras tomando mi cartera con las llaves de la casa y del vehículo. Cerré la puerta tras de mí, y apenas subí a mi auto me marche  a toda velocidad. En el camino aproveche de comprar flores, según lo que sabía; para Fred las amapolas eran sus favoritas.
No tenía la menor idea de para que me habían invitado a este funeral, pero sentí que si no cedía la familia se pondría a llorar enfrente mío, y detesto ver a la gente llorar. Yo solo era la contadora del señor Fred y de toda su familia, pero nunca había tenido tanta cercanía con ellos. Los encontraba muy fríos  y callados, casi zombis.  Si tenía que estarle agradecida por algo al señor Fred era por haberme aceptado en su compañía de negocios  y haberme otorgado su confianza, en los años que trabaje con el pude presentir que él confiaba ciegamente en mí, pero yo no otorgaba la misma fe en él. Solo lo consideraba un buen jefe como para querer constatar lazos.
-No sé cómo me puede depositar tanta confianza señor Fred, le dije una tarde después de terminar un informe.
-Mira  Helen, algún día sabrás el porqué- luego cayó un momento para agregar: pronto.
Llegue al funeral con toda la familia ya presente. Di las apropiadas  condolencias, y me senté al final de todos los invitados. La atmosfera era terrible y perturbadora.   Yo solo quería irme pronto y empezar con los trámites para buscar un nuevo empleo, ya que sería mucho pedir que la familia quisiera conservarme con ellos.
El pastor empezó y dijo las típicas frases. Cuando acabó, cada integrante de  la familia se paró de sus sillas y fue depositando una flor. Cuando llego mi turno, tire el pequeño ramito de amapolas y me quede observando por un momento el rostro del que fue mi jefe. Cuando me di la vuelta para salir, un hombre alto, me tomo por el hombro:
-disculpe, contesto con una voz dulce ¿Es usted Helen MC dulton?
-Sí, ¿Qué se le ofrece?
-¿quisiera usted acompañarme  por favor? Respondió el joven Necesito hablar con usted.
-Primero me gustaría que me explicara quien es usted- conteste de forma precavida.
-Oh, perdón. Soy  Diego Rogers, el hijo del señor Fred Rogers.
Me quede asombrada, no tenía idea que el señor Fred tuviese un hijo, solo sabía que tenía tres hijas adoptadas.
-De acuerdo-conteste, lo acompaño.
-Gracias, dijo él moviéndose a  un costado para dejar que los demás  familiares se despidieran del difunto.
Me llevo a un lugar apartado pero no tan lejos del centro del funeral. Cuando se detuvo me miro atentamente.
-Bueno le agradezco por haber venido.
-Ok, ya que estoy aquí, dígame para que me llevo hasta aquí.
Como usted sabrá, ahora con el entierro de mi padre vendrán todas las reparticiones de herencia entre los familiares.
-Si señor, eso me consta. Pero yo no soy la encargada de eso. Esos trámites, los ve un abogado, yo solo era la contadora….
-Sí pero! Fred confiaba en usted! Me interrumpió
-Disculpe pero eso no tiene nada que ver.
-Si lo tiene me contrarresto  él. Solo que usted no lo sabe. Ok.  Mi verdadero nombre es  Diego Stevenson, y era un espía  contratado por el señor Fred para protegerla a usted
-¡¿Qué?! ¿A mí?  ¡Porque yo!, ¡Usted me está mintiendo!  Le grite furiosa.
Ahora usted no me creerá, pero mire las fotos que le enviare a su correo esta noche, y un documento firmado por el señor Rogers… Señorita .Helen, yo no solo era su espía sino que también su guarda espalda secreto. Usted ahora corre grave peligro, y me temo que mis funciones  deberán ser más severas.
-¡Nadie le ha pedido algo!.... ¡ Aléjese de mi¡ le grite.
-No puedo, fue el último deseo del señor Fred….si quiere hablar conmigo llámeme al número que aparecerá en su correo, pero después de leerlo debe eliminarlo ¿entiende?
-¿Por qué debería creerle si ya me mintió con respecto a su nombre? Le respondí.
- Después usted no podrá confiar en nadie más. Y se marcho dejándome sola con mis infinitas preguntas y con el lento minuto que transcurría cambiándome la vida para siempre.



2 comentarios:

  1. hola!! este es el principio de la historia..espero que les guste y puedan seguirla, ya que intentare que cada capitulo sea mejor que el anterior!! gracias :)

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  2. suuper jkasjkas me gustoo :D continualoo c: suertee esta genialt iraa super c:

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